Melbourne, Australia. – Varias integrantes del equipo femenino de fútbol de Irán han sido beneficiadas con asilo en Australia, tras negarse a cantar el himno nacional en un torneo internacional. Este acto de protesta generó preocupaciones sobre su seguridad si regresaban a casa.
El gobierno australiano otorgó visas humanitarias a seis jugadoras y un miembro del staff después de una intensa campaña de grupos de apoyo. Una de las jugadoras ha retirado su solicitud de asilo y ha comenzado su regreso a Irán. Las visas permiten a sus beneficiarios quedarse en el país y solicitar residencia permanente.
Las jugadoras no han explicado su decisión de no cantar el himno, aunque se interpreta como una manifestación contra el gobierno de Irán. Este equipo llegó a Australia justo antes del inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, y fueron eliminadas del torneo, enfrentando el regreso a un país marcado por la represión y el conflicto.
El ministro de Asuntos Internos de Australia, Tony Burke, destacó la importancia simbólica de la protesta, señalando que el silencio de las jugadoras resonó en todo el mundo. La situación ha suscitado críticas y temores en Irán, donde los medios estatales han llamado a sanciones severas contra las atletas por su gesto.
Las autoridades iraníes descalificaron las preocupaciones sobre la seguridad de las jugadoras al afirmar que el gobierno garantiza su protección. Sin embargo, la represión del régimen ha sido evidenciada por la violencia ejercida contra los manifestantes en el país. Los deportes han sido un medio utilizado por atletas para expresar descontento, desde la Guerra Fría hasta la actualidad.

