Un proyecto de gran escala en una zona estratégica de Buenos Aires planea convertir instalaciones estatales en desarrollos inmobiliarios junto a constructoras vinculadas a influencias políticas.
Un proyecto inmobiliario de magnitud está en marcha en una de las áreas más codiciadas de Buenos Aires, aprovechando terrenos que actualmente ocupan dependencias de Casa de Moneda. La iniciativa, liderada por firmas vinculadas a inversores con históricos lazos con sectores políticos y económicos, busca transformar el predio en un complejo de torres de alta densidad en una zona que conecta Puerto Madero con otros desarrollos emblemáticos de la ciudad. La zona, situada entre la terminal de ómnibus de Retiro y el puerto, ha sido objeto de interés por parte de empresarios como Nicolás “Nicki” Caputo, amigo cercano de expresidentes y conocido por sus negocios inmobiliarios y financieras en la región. La propuesta forma parte de un plan más amplio que incluye la reconversión de otros espacios públicos en áreas rentables para el mercado privado, en un contexto donde las políticas recientes favorecen la desafectación de bienes estatales. Analistas consideran que estas movidas reflejan una estrategia de sectores empresariales que buscan aprovechar cambios en la legislación y las expectativas del gobierno para maximizar beneficios económicos en zonas de gran valor urbanístico. La iniciativa también revela un interés creciente en la privatización de activos históricos y estratégicos, en línea con recientes ventas de propiedades militares y gubernamentales, lo que genera preocupación sobre su impacto en la participación pública y la preservación del patrimonio nacional.
