A pesar de una significativa liquidación de divisas, las compras oficiales son insuficientes para frenar la suba del dólar, generando incertidumbre antes de las elecciones.
Durante las últimas semanas, el sector agrícola liquidó más de 7.100 millones de dólares en un esfuerzo por estabilizar la economía y evitar que el dólar se dispare en un contexto de alta tensión financiera. Sin embargo, el Estado argentino solo adquirió aproximadamente 2.200 millones de dólares de esa cifra, después de reducir las retenciones a cero y afrontar un costo fiscal cercano a los 1.200 millones de dólares.
Pese a las intervenciones, la tendencia alcista del dólar oficial continúa. En días recientes, las reservas del Banco Central se han visto reducidas en una cantidad significativa, evidenciando que las políticas de freno no están siendo efectivas. La reciente reunión del candidato libertario Javier Milei con el expresidente Donald Trump no logró calmar al mercado, obligando a la autoridad monetaria a gastar cerca de 750 millones de dólares en reservas en un solo día para intentar contener la subida del dólar.
Las perspectivas a corto plazo muestran una economía en emergencia, con pocas herramientas disponibles para el Tesoro si la presión del mercado continúa. La atención del equipo económico se centra en la próxima reunión de Milei con Trump y en la esperanza de algún cambio que calme la volatilidad, en un escenario donde los recursos para intervenir parecen agotar sus límites rápidamente.
La situación refleja una economía marcada por la incertidumbre política y financiera, en un momento crítico previo a las elecciones de octubre y en medio de tensiones que afectan la estabilidad cambiaria y la confianza de los inversores.
