El Congresista
Internacional

Estados Unidos dejará de producir monedas de un centavo tras 230 años en circulación

Estados Unidos dejará de producir monedas de un centavo tras más de 230 años en circulación, buscando reducir costos y modernizar su sistema monetario.

Por Redacción1 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

La decisión busca reducir costos económicos y facilitar transacciones, marcando un cambio en la política monetaria del país tras dos siglos de uso.

Después de más de dos siglos en circulación, Estados Unidos anunció que dejará de fabricar monedas de un centavo, una medida que responde a consideraciones económicas y de eficiencia en la gestión monetaria. La Casa de la Moneda calcula que producir y distribuir cada centavo tiene un costo de aproximadamente 3.69 centavos, lo que implica que dejar de su emisión podría ahorrar cerca de 56 millones de dólares anualmente. Actualmente, existen alrededor de 300 mil millones de monedas de un centavo en circulación o en reserva, lo que refleja su amplio uso histórico en el país.

La historia de esta moneda se remonta a 1793, cuando empezó a circular en la Casa de la Moneda de Filadelfia, siendo una de las primeras piezas acuñadas en Estados Unidos. Antes, en 1857, el país también retiró de circulación la moneda de medio centavo, debido a que su valor había quedado prácticamente irrelevante. La eliminación del centavo actual implica cambios en la percepción y manejo de los precios, ya que los minoristas deberán redondear en compras, una práctica que puede afectar leves transacciones cotidianas. Estudios sugieren que tales ajustes podrían generar costos adicionales cercanos a 6 millones de dólares anuales para los consumidores.

Además, se confirmó que las últimas monedas de un centavo producidas serán subastadas, con un valor estimado de hasta 100,000 dólares, destinados a financiar las operaciones de la Casa de la Moneda. La decisión alimenta debates sobre la posible eliminación del níquel y otras monedas de menor denominación, dada la diferencia de costos en su producción. La medida, además de responder a la economía, simboliza una adaptación a las nuevas tecnologías y formas de pago digitales que están transformando la gestión financiera en Estados Unidos.

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota