La nueva ley busca proteger la infancia de riesgos digitales, permitiendo excepciones con autorización parental desde los 13 años.
Dinamarca ha iniciado una medida pionera para resguardar a los niños en el entorno digital, al establecer una prohibición del uso de plataformas sociales para menores de 15 años. La decisión fue comunicada por la primera ministra Mette Frederiksen durante el inicio del período legislativo, con la finalidad de reducir la exposición de los menores a riesgos asociados, como el acoso y la dependencia digital. En circunstancias especiales, los adolescentes de al menos 13 años podrán acceder a redes sociales con el consentimiento y supervisión de sus padres, reforzando el control parental.
Este esfuerzo legislativo responde a la creciente evidencia de efectos nocivos del uso excesivo de smartphones y plataformas sociales en la salud mental infantil. Por ejemplo, estudios recientes indican que una mayoría de jóvenes prefieren permanecer en casa en lugar de socializar en persona, lo que preocupa a las autoridades por el posible impacto en su bienestar social y emocional. La iniciativa de Dinamarca la coloca a la vanguardia en regulación digital infantil, en línea con otros países como Australia, que en 2024 vetó apps como TikTok, Facebook e Instagram para menores de 16 años.
La política danesa también es parte de una tendencia europea que busca establecer edades mínimas para el acceso a las redes sociales, con propuestas similares en países como Grecia. Este movimiento refleja una preocupación mundial por equilibrar los beneficios tecnológicos con los riesgos para la niñez, promoviendo entornos digitales más seguros y responsables.
