Inspectores descubren decenas de cadáveres en avanzado estado de descomposición, revelando irregularidades en el manejo de restos mortales.
Un operativo de inspección en una funeraria del condado de Pueblo, Colorado, reveló una situación alarmante relacionada con la conservación de restos humanos. Durante la revisión anual, los inspectores detectaron un olor intenso a descomposición proveniente de una pared oculta y lograron acceder a una sala donde hallaron al menos 20 cuerpos en diversos estados de descomposición. Algunos de estos cuerpos habían estado almacenados por más de quince años sin los procedimientos correspondientes, y se constató que el establecimiento había llevado a cabo cremaciones falsas, lo que generó una seria preocupación sanitaria y de protección al consumidor.
El dueño del establecimiento, Brian Cotter, reconoció que varios de los cadáveres estaban pendientes de cremación y admitió que algunos permanecían almacenados durante años sin que se notificara a las familias. Como resultado, las autoridades ordenaron el cierre inmediato de la funeraria y comenzaron una investigación para esclarecer las irregularidades y determinar posibles responsabilidades legales.
Este incidente no es aislado en Colorado; en 2023, otra funeraria cercana a Colorado Springs fue señalada por el hallazgo de casi 200 cuerpos en un avanzado proceso de descomposición, tras las quejas de vecinos por olores desagradables. Este patrón pone en evidencia la necesidad de reforzar la inspección y regulación de las instalaciones funerarias en la región, ante el riesgo potencial para la salud pública y la confianza de las familias en estos servicios.
