Bruselas, Bélgica. – António Costa, presidente del Consejo Europeo, ha solicitado un alto el fuego y ha afirmado que una escalada en el conflicto en Irán no llevará a la paz. En un mensaje a través de redes sociales, Costa subrayó la importancia de encontrar una solución diplomática ante el aumento de tensiones en la región.
El contexto actual es tenso. Costa instó a Irán a cesar los ataques contra sus vecinos, en un momento en que las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aumentan la presión sobre el régimen iraní. Trump ha advertido que podría utilizar una respuesta militar drástica si no se restablece la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.
El presidente del Consejo Europeo también recalcó que ataques contra infraestructura civil, como instalaciones energéticas, son ilegales y constituyen crímenes de guerra. Esta declaración se aplica no solo al conflicto en Irán, sino también a otros contextos globales, resaltando la necesidad de un enfoque pacífico y negociado para abordar la violencia.
A medida que la crisis se intensifica, Europa intenta mantenerse al margen, aunque sus consecuencias se sienten claramente. Los precios de la energía han aumentado drásticamente en las últimas semanas. Dan Jorgensen, comisario de Energía, advirtió sobre riesgos posibles en el suministro e incluso mencionó la posibilidad de racionar petróleo si la situación empeora.
La comunidad internacional observa con atención mientras varios países europeos empiezan a enfrentar restricciones en el suministro de combustible. En Francia, un 12% de las estaciones de servicio se encuentran sin combustible, y las preocupaciones aumentan sobre la disponibilidad de recursos esenciales, lo que podría llevar a más medidas por parte de los gobiernos europeos en respuesta a la crisis.

