Caracas, Venezuela. – Familias venezolanas viven momentos de duelo y desolación tras sufrir las consecuencias de bombardeos atribuidos a Estados Unidos, que además de provocar daños materiales significativos, han cobrado vidas y herido a civiles. Los ataques han dejado una estela de destrucción en edificaciones y han sumido a la población en el temor y la conmoción.
En La Guaira, estado costero vecino a la capital, la abogada Rosa González, de 78 años, falleció en un hospital a causa de las graves heridas sufridas durante los bombardeos. Su sobrino, Wilman González, relató el impactante momento en que la explosión derribó su vivienda, dejando a ambos heridos. A pesar de recibir atención médica, la tía Rosa no sobrevivió a las lesiones que le impedían respirar.
Los restos de Rosa González fueron trasladados por las autoridades para la autopsia correspondiente y posteriormente velados en una pequeña capilla, donde familiares y amigos expresaron su dolor por la pérdida de una mujer descrita como “muy sencilla, muy amable”. Su hermano, José Luis González, lamentó que una tragedia de esta magnitud haya ocurrido en una zona previamente considerada tranquila.
El edificio de viviendas populares donde residía Wilman González, el Bloque 12, sufrió daños severos, con puertas y paredes demolidas, y cristales rotos. Los residentes trabajan entre los escombros para rescatar pertenencias y evaluar las pérdidas, comparando la devastación con situaciones vividas en otras regiones del mundo afectadas por conflictos bélicos.
El bombardeo causó daños irreparables en al menos ocho de los dieciséis apartamentos del edificio. César Díaz, quien se encontraba rescatando documentos en el hogar de su madre, expresó el profundo trauma que la situación genera, especialmente al no poder verla ya en su sitio habitual. Jesús Linares, bombero de profesión, relató cómo logró poner a salvo a su madre y a su hija en medio del caos, aplicando la calma y el enfoque en salvar vidas, una experiencia que lo llevó a tener que “rescatarse a sí mismo” y a su familia.
Aunque la policía recogió fragmentos del proyectil, los habitantes de la zona expresaron su descontento por la aparente falta de asistencia gubernamental tras el incidente.
