Un informe destaca que el 80% de las personas en países de bajos ingresos enfrentan amenazas ambientales, y llama a reestructurar inversiones nocivas.
El Banco Mundial ha presentado un informe que revela que cerca del 80% de la población en países con ingresos bajos está expuesta a múltiples riesgos ambientales, incluyendo contaminación del agua, aire y degradación de tierras. La organización reafirma su compromiso de trabajar para reducir la pobreza en un entorno planetario saludable, sin detallar cambios inmediatos en los presupuestos que algunos países ya están ajustando. Entre las naciones más afectadas se encuentran Burundi y Malaui, donde millones de habitantes enfrentan diariamente amenazas relacionadas con la contaminación y la pérdida de recursos naturales, poniendo en riesgo su bienestar y el desarrollo sostenible. A nivel global, el informe señala que el 90% de la población mundial está en riesgo por al menos un problema ambiental, recomendando que los gobiernos reevalúen las subvenciones que actualmente favorecen actividades perjudiciales. La crisis ambiental no solo representa una amenaza ecológica, sino que también implica consecuencias económicas que pueden alterar la estabilidad de los países más vulnerables, haciendo urgente una política global coordinada para priorizar la protección ambiental y reducir la exposición de las comunidades más vulnerables.
