Medidas de emergencia y escándalos de corrupción impactan en la confianza y provocan fuerte caída en bolsas y cotizaciones cambiarias.
En un intento por contener la acelerada salida de reservas, las autoridades financieras argentinas reforzaron las restricciones cambiarias al incrementar los encajes bancarios. La medida busca disminuir la disponibilidad de pesos para operaciones en dólares, en un contexto donde la incertidumbre política y escándalos de corrupción han erosionado la confianza en la economía nacional. La bolsa de Buenos Aires sufrió una fuerte caída, con el índice Merval desplomándose hasta un 4% en pesos y 6% en dólares, mientras el riesgo país alcanzó valores no vistos en cuatro meses. Los bonos en moneda dura registraron pérdidas significativas, y en Wall Street, varias empresas argentinas, como Edenor y Banco Supervielle, experimentaron caídas superiores al 6%. Además, el mercado operó con gran volumen en contratos de dólar futuro, que pese a la intervención gubernamental, cerraron con fuerte tendencia alcista. La cotización del dólar oficial trepó hasta 1.370 pesos en el segmento mayorista, impulsando las cotizaciones paralelas, que también mostraron incrementos. Expertos bancarios y económicos advierten que sin una estabilidad política y un respaldo institucional, la tendencia alcista del dólar y el deterioro en los mercados financieros continuará, agravada por la incertidumbre tras recientes escándalos de corrupción que afectan la confianza en las políticas económicas del país. La cantidad operada en instrumentos de dólar futuro superó los 2.000 millones de dólares, reflejando la especulación y el nerviosismo en el mercado cambiario.
