CARACAS, VENEZUELA. – Ante la creciente presión internacional y el bloqueo de Estados Unidos a buques petroleros venezolanos, analistas sugieren que un posible exilio del presidente Nicolás Maduro dependería de garantías que los gobiernos no pueden asegurar completamente. Varios países han mostrado disposición a acoger al mandatario, aunque el chavismo no da señales de considerar esta opción y afirma estar preparado para la defensa del territorio.
Tras cuatro meses de un despliegue aeronaval estadounidense en el mar Caribe, interpretado por Caracas como un intento de cambio de régimen, naciones como Bielorrusia, Colombia y Panamá han abierto la puerta a Maduro. Sin embargo, conversaciones limitadas entre Venezuela y EE.UU., incluida una llamada entre Maduro y Donald Trump, no han resultado en acuerdos.
El abogado internacionalista Mariano de Alba señaló a EFE que un asilo negociado para el mandatario venezolano se percibe como “muy difícil” y no cree que la opción se haya planteado “seriamente” dentro del chavismo. De Alba explicó que, si Maduro buscara exiliarse, necesitaría garantías de no ser extraditado en el futuro, comparando un posible asilo con una “apuesta” a que el país de acogida no cambiará su política ni entregará al líder chavista como “ficha de negociación”.
La pérdida de reconocimiento internacional de Maduro tras las elecciones presidenciales de 2024, denunciadas por fraude, ha limitado sus opciones. Incluso aliados como Colombia y Brasil han cuestionado los resultados. A pesar de que el presidente colombiano Gustavo Petro ha calificado a Maduro de “dictador”, ha afirmado que no es narcotraficante.
Según De Alba, los destinos más probables para Maduro serían Rusia, Irán, Turquía o China, países con los que “sigue habiendo una alianza política importante”. Rusia se perfila como “la opción más clara” y “la más segura”, ya que anteriormente acogió al exmandatario sirio Bashar Al Asad. China también podría ser un destino seguro en términos de “estabilidad”.
La posibilidad de asilo en países como Colombia o Panamá es poco probable, dado que son Estados parte del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI). La CPI adelanta una investigación por presuntos crímenes de lesa humanidad en Venezuela, lo que complica los posibles destinos de Maduro, ya que estos países teóricamente tendrían la obligación de entregarlo si se dictara una orden de captura.
El apoyo realista que Maduro podría recibir de sus aliados, incluida Cuba, es “muy reducido”. Si bien la alianza política se mantiene por intereses, De Alba no cree que estos países tengan “la capacidad real de salvar o resolver la situación” del gobierno venezolano. Si bien pueden intentar “desincentivar” una mayor intervención estadounidense con gestos como envíos de carga o drones, estos expertos no ven una voluntad o capacidad de estos países para “involucrarse directamente en contra de Estados Unidos por proteger a Maduro”.
Un hipotético asilo, concluyó De Alba, dependerá de la situación, siendo diferente si Maduro “tiene que salir corriendo” o si tiene “chance de poner condiciones”.


