La compañía busca reducir su plantilla en un esfuerzo por optimizar costes, en medio de un escenario de incertidumbre económica y cambios en el sector tecnológico.
En una de las revisiones de estructura más severas de su historia, Amazon prepararía la desvinculación de aproximadamente 30,000 empleados en Estados Unidos durante esta semana. Este anuncio representa una reducción del 10 por ciento en su plantilla corporativa, como parte de una estrategia de recortes que comenzó en 2022 y que en los últimos tres años ha eliminado cerca de 27,000 puestos de trabajo en diferentes áreas.
La medida impactará principalmente departamentos relacionados con recursos humanos, servicios, operaciones y dispositivos, con comunicados internos indicando que los gerentes enviarán notificaciones de despido en los próximos días. La disminución refleja las presiones económicas y la necesidad de Amazon de ajustar su crecimiento frente a la desaceleración del mercado tecnológico.
Este proceso se inscribe en un contexto más amplio de reestructuración en la industria tecnológica en Estados Unidos, donde en 2025 se han reportado cerca de 98,000 despidos en 216 compañías, reflejando una tendencia de ajuste de personal ante la incertidumbre económica y la inversión en áreas como inteligencia artificial y logística.
La empresa se encuentra próximo a presentar sus resultados del tercer trimestre, con expectativas de un incremento del 11 por ciento en ingresos, aunque se anticipa una ligera caída en beneficios netos debido a costos asociados a nuevas inversiones y la reestructuración interna. La decisión de recortar personal evidencia un esfuerzo por mantener la sostenibilidad y competitividad en un mercado en constante cambio.
