La dirigencia estatal de Morena en Hidalgo busca facilitar la participación ciudadana en procesos de revocación para fortalecer la democracia local.
La dirigencia de Morena en Hidalgo propone reformar la Ley de Revocación de Mandato a nivel estatal para ampliar la participación de la ciudadanía en este ejercicio democrático. Tras la conclusión de la primera etapa del proceso en el estado, líderes locales consideran que diversos aspectos, como los porcentajes de firmas requeridas, el involucramiento de partidos políticos y el financiamiento, necesitan ser revisados para facilitar futuros ejercicios.
Uno de los planteamientos centrales es integrar a los partidos políticos en la difusión de la revocación, con el objetivo de fortalecer la transparencia y la información ciudadana. Además, se sugiere sincronizar la consulta con elecciones intermedias para reducir costos y optimizar recursos. Respecto a los requisitos de firmas, la discusión apunta a establecer un porcentaje que resulte equilibrado y legítimo, evitando que sea ni demasiado alto ni demasiado bajo.
En el ámbito local, Morena asegura que la participación en consultas populares se limitará a los municipios de Tula, Atitalaquia y Tlaxcoapan, donde se abordará la aprobación o rechazo a un proyecto de planta tratadora. La consulta impacta directamente a estas comunidades y forma parte de una estrategia gubernamental para impulsar proyectos ambientales y energéticos en la región.
Mientras tanto, algunos comités municipales afectados por las recientes lluvias en zonas como Molango, Tianguistengo y Xochiatipan aún no han sido completamente integrados, pero sus labores serán retomadas en el próximo año. La estructura interna de Morena en Hidalgo mantiene un registro de casi 300 mil militantes, priorizando la seguridad y la verificación en sus procesos internos.
Además de la participación ciudadana, el partido se mantiene atento a desafíos naturales en la región serrana, destacando la necesidad de atención a regiones vulnerables ante eventos climáticos extremos. La propuesta de reforma busca hacer más accesible el mecanismo de revocación y promover una participación electoral más activa, fortaleciendo así los procesos democráticos en la entidad.
Este impulso a la reforma refleja una tendencia en diversos estados del país que buscan democratizar aún más los mecanismos de rendición de cuentas y control popular, situando a la participación ciudadana en el centro de las decisiones públicas y en la gestión gubernamental.
