La firma china, a diferencia de otras automotrices, beneficia de exenciones arancelarias gracias a mecanismos como IMMEX, fortaleciendo su presencia local.
En el contexto de las políticas comerciales mexicanas, algunas empresas automotrices logran exenciones arancelarias mediante programas como IMMEX y otros incentivos gubernamentales que buscan promover la generación de empleos en el país. JAC Motors, una marca originaria de China, se ha consolidado como la única del país del gigante asiático en disfrutar de esta ventaja competitiva sin pagar aranceles, gracias a su proceso de producción bajo el esquema SKD (Semi Knock Down). Esto implica que una parte significativa de sus componentes, alrededor del 25 al 30 por ciento, son localizados en México, lo cual refuerza su fortaleza frente a la competencia y a posibles aumentos arancelarios.
Recientemente, la compañía anunció una inversión de 3,000 millones de pesos en su planta ubicada en Hidalgo, con el objetivo de duplicar su capacidad de producción y ampliar su infraestructura con nuevas líneas y un patio logístico. La estrategia de JAC se centra en el mercado local, priorizando la fabricación para atender las demandas mexicanas, especialmente en un entorno donde el acceso a componentes localizados y la disminución de costos arancelarios resulta fundamental. A pesar de las posibilidades de exportar a otros países de Latinoamérica, la firma ha confirmado que su enfoque principal sigue siendo satisfacer las necesidades del consumidor en México, manteniéndose alejada de alianzas que impliquen compartir su estructura de ensamble.
Este escenario refleja cómo las políticas económicas y de comercio exterior mexicanas favorecen a las marcas con inversiones locales, permitiéndoles mantenerse competitivas frente a otras multinacionales en tiempos de tensiones comerciales internacionales. La estrategia de JAC demuestra que, con inversión y localización, los fabricantes asiáticos pueden consolidar una presencia sólida y diferenciada en el mercado nacional.
