Acapulco, Guerrero. – La Navidad, una época tradicionalmente asociada con la familia y la celebración, se presenta este año con una profunda tristeza para los niños en situación de calle en Acapulco. Estos menores enfrentan las festividades marcados por la ausencia de un hogar, la falta de regalos y la vulnerabilidad inherente a su condición.
La situación se agrava ante un contexto de trabajo infantil y una aparente carencia de protección institucional efectiva. Mientras muchas familias se reúnen para compartir momentos de alegría, estos niños se ven obligados a lidiar con la soledad, la precariedad y la falta de atención, lo que subraya una problemática social persistente en la región.
