Autoridades inspeccionan locales comerciales y cierran aquellos que incumplen la ley, reforzando acciones contra delitos en la zona.
Durante la semana del 10 al 17 de noviembre, las fuerzas de seguridad llevaron a cabo un conjunto de inspecciones en diversos establecimientos dedicados a la venta de bebidas alcohólicas y otros servicios comerciales en la región. En total, se realizaron 350 revisiones que derivaron en la emisión de 13 actas administrativas y la clausura de nueve locales, como parte de un operativo para garantizar el cumplimiento de las normativas y prevenir actividades ilícitas.
En los casos más graves, se cerraron cuatro establecimientos por irregularidades detectadas durante las inspecciones. Uno de ellos, un restaurante bar conocido como La Número 4, fue clausurado tras ser detectada actividad de narcomenudeo, una problemática que continúa afectando la seguridad ciudadana en diversas áreas urbanas y que requiere atención especializada y coordinación entre instituciones. Además, otros locales, como Granja Espino y Dale Dale, fueron cerrados por operar sin permisos oficiales, reflejando la importancia de la regulación y vigilancia para proteger a los consumidores y mantener el orden.
Adicionalmente, cinco negocios que ya contaban con antecedentes de incumplimientos no atendieron las recomendaciones previas y fueron sellados nuevamente, en un esfuerzo por reforzar las acciones preventivas. Entre estos se encuentran tiendas de abarrotes, bares y licorerías, que, si bien cumplen con su negocio, necesitan regularizar sus operaciones para evitar sanciones mayores.
Para fortalecer la seguridad y la prevención del delito, las autoridades mantienen activa una célula preventiva en colaboración con la Policía Municipal, concentrándose en actividades nocturnas y en la vigilancia de la venta de sustancias ilícitas. Este trabajo conjunto busca crear un entorno más seguro y ordenado para todos los ciudadanos.
