La vivienda donde desemboca el escape del narcotraficante permanece en obra negra, mientras el túnel fue parcialmente destruido y evita revelaciones oficiales.
Hace diez años, Joaquín “El Chapo” Guzmán logró escapar del penal de máxima seguridad El Altiplano mediante un elaborado túnel que aún genera incertidumbre en las autoridades. La casa en la que desemboca la salida del conducto sigue en estado de obra negra y en manos de particulares, con una parte destruida con dinamita y otra intacta en terrenos privados, lo que dificulta su monitoreo y control. La construcción y planificación de la fuga involucraron una red de intermediarios que gestionaron la adquisición del terreno y la edificación del refugio clandestino, ubicado en un predio de aproximadamente cinco hectáreas. El túnel fue excavado en un periodo aproximado de un año, con ayuda de al menos 12 albañiles provenientes de Sinaloa, y fue equipado con un sistema que permitía al capo abandonar la cárcel a bordo de una motocicleta y ascender a la superficie en un predio cercano. La fuga se consumó en la noche del 11 de julio de 2015, tiempo durante el cual Guzmán recorrió el conducto en cerca de veinticinco minutos, ascendiendo a un área que posteriormente utilizó para escapar en vehículos hacia diferentes destinos. A pesar de la recaptura en 2016, parte de la infraestructura utilizada para su escape permanece en oscuridad, protegida por leyes de reserva que restringen su acceso público. Con el tiempo, algunos involucrados en la planificación y construcción han sido sentenciados, aunque aún persisten interrogantes sobre la protección de la ubicación y seguridad del túnel clandestino. Expertos y vecinos informan que la vigilancia sobre el inmueble es mínima y que la presencia de autoridades en el sitio es escasa, lo que mantiene el misterio y la confidencialidad en torno a esta histórica fuga. La vigilancia informal y las respuestas limitadas de las instancias de seguridad revelan la dificultad de controlar estos sitios y la persistente influencia del narcotráfico en ciertas zonas de México.
