La baja adhesión al PRECO plantea desafíos ambientales y de inversión en León.
En León, Guanajuato, apenas 141 de 727 empresas curtidoras, un 19.4%, participan en el Programa de Regulación de Descargas de Agua Residual (PRECO). Este esquema voluntario busca regular el uso del agua en la industria, pero su baja aceptación se atribuye a las inversiones necesarias. A pesar de ello, el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL) realiza inspecciones constantes y aplica sanciones a las empresas que no cumplen. En el último año, 123 curtidurías fueron sancionadas, destacando la importancia del cumplimiento normativo para preservar los recursos hídricos. La falta de obligatoriedad en el programa continúa generando dudas sobre el futuro de la regulación en esta vital industria para la región.

