San Miguel de Allende, Guanajuato. – Las remesas enviadas por migrantes mexicanos a San Miguel de Allende han experimentado una disminución este año, una situación que se atribuye a las políticas migratorias y económicas implementadas por el gobierno de Estados Unidos, según declaraciones de Rutilio Hernández, representante de los migrantes en el municipio.
Hernández señaló que la reducción en las aportaciones económicas provenientes del vecino país del norte está afectando directamente las economías locales y las comunidades que dependen significativamente de estos recursos. “Han disminuido las aportaciones debido a los programas del presidente, porque la gente tiene miedo de que le quiten impuestos del dinero que mandan y, desgraciadamente, eso está perjudicando a las economías de los países pequeños. Aunque se oye mal decirlo, sí dependemos de Estados Unidos, porque hay muchas comunidades que dependen de lo que los migrantes envían, y se refleja la falta de recursos”, expuso.
Además de la reducción en las remesas, se ha observado un incremento en el número de migrantes que regresan a México, no necesariamente por deportación, sino por la dificultad para encontrar oportunidades laborales estables en Estados Unidos. “Se oyen comentarios de algunos deportados, pero son pocos. Muchos se regresan porque no la están haciendo; la verdad ya no es lo mismo, está muy difícil. Será porque ya somos muchos allá, de todas partes, pero sí se están regresando muchos”, compartió Hernández.
El representante también hizo un comentario sobre los programas de apoyo federal en México, sugiriendo que, si bien benefician a algunos, podrían desincentivar la búsqueda activa de empleo en ciertos sectores de la población. “Los programas del gobierno federal sí nos ayudan, pero también nos están perjudicando, porque hay gente de 60 años que todavía puede trabajar, pero ya no quiere. No sé qué vaya a pasar de aquí a unos 10 años, porque esto tiene ventajas y desventajas”, afirmó.
A pesar de las adversidades, Hernández reconoció la fortaleza y perseverancia de los migrantes mexicanos en Estados Unidos, calificándolos como “bien luchones”. Sin embargo, describió cómo el gobierno estadounidense busca retener los recursos dentro del país, haciendo que las ganancias obtenidas allí se queden en suelo estadounidense, lo que plantea un desafío para el futuro, especialmente para aquellos que envejecen sin estatus legal.
