La baja adhesión al programa de regulación de descargas genera preocupación ante la contaminación ambiental en León.
El Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL) enfrenta un grave problema: solo el 7% de las industrias, incluidas las curtidoras, cumplen con el Programa de Regulación de Descargas de Aguas Residuales (PRECO). El presidente del Consejo Directivo, José Antonio Morfín Villalpando, delega la responsabilidad al director Enrique de Haro Maldonado. A pesar de llevar cuatro años en funcionamiento, el programa muestra resultados insatisfactorios.
El síndico del Ayuntamiento, Román Sifuentes Negrete, destaca la necesidad urgente de regular las descargas residuales y mejorar la sensibilización entre las empresas. También se identificó la falta de inversión enfocada en la regulación y la necesidad de acometer una infraestructura eficiente para el tratamiento del agua.

