A un año de la administración de Claudia Sheinbaum, el secretario de Seguridad revela mejoras en la reducción de homicidios en varias entidades y presenta logros en colaboración internacional y reformas legales.
En el primer año de la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, presentó avances en las cifras de criminalidad en varias regiones del país, aunque afirmó que el tema de la seguridad aún enfrenta retos significativos. Durante su comparecencia en el Senado, García Harfuch resaltó que en 23 estados se logró disminuir el promedio diario de homicidios dolosos durante el último año. Destacó en particular a Guanajuato, donde desde marzo se observa una reducción de hasta el 61% en comparación con febrero; también mencionó avances en Tabasco, Nuevo León, Jalisco, Estado de México y Guerrero, con disminuciones superiores al 40% en algunos casos.
El funcionario también abordó los esfuerzos en cooperación internacional, puntualizando que durante el sexenio pasado se trasladaron a Estados Unidos 55 presuntos delincuentes ligados a organizaciones criminales, muchos de alta peligrosidad requeridos desde hace años por la justicia estadounidense. La transferencia de estos individuales busca fortalecer la lucha contra actividades ilícitas como narcotráfico y lavado de dinero, beneficiando la seguridad del país desde una perspectiva multidisciplinaria.
Asimismo, García Harfuch agradeció las reformas legales adoptadas, específicamente en materia de extorsión, las cuales brindan nuevas herramientas para reforzar el marco jurídico en seguridad pública. La aprobación de dichos cambios representa un esfuerzo para modernizar y adaptar políticas que permitan una respuesta más efectiva frente a delitos complejos. Su participación en el Senado fue marcada por un amplio apoyo de morenistas, así como por algunas críticas, reflejando el debate sobre el rumbo de la estrategia de seguridad en México.
En un contexto global, la percepción pública respecto a las acciones del gobierno en esta materia señala una tendencia hacia la evaluación positiva en ciertos aspectos, pese a los desafíos que todavía enfrentan las instituciones. La estrategia actual busca consolidar logros y mantener un compromiso sostenido con la protección ciudadana, mientras se siguen analizando y ajustando las políticas en el combate a la criminalidad.
