Agricultores retiran terraplenes instalados por la Sedena para asegurar el abasto de agua para el próximo ciclo agrícola.
Acámbaro, Guanajuato. Agricultores del módulo de riego 11, provenientes de Acámbaro, Jerécuaro, Tarandacuao y Salvatierra, retiran activamente terraplenes para liberar el canal de San Cristóbal. La acción busca garantizar el abasto de agua para la temporada agrícola que inicia en febrero, manifestando así su rechazo al proyecto del Acueducto Solís-León.
Los campesinos están removiendo el tercer terraplén de un total de siete, que fueron instalados desde el año pasado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) como parte de los preparativos para la construcción del acueducto. Joel Moreno Brito, presidente del módulo de riego de Acámbaro y líder del movimiento, declaró que la intención era dejar a los ejidos sin agua para el ciclo agrícola, pero que no lo permitirán. Señaló que también bloquearán las tuberías instaladas por el gobierno federal para desfogar agua, la cual, dijo, se desperdiciaría al ser llevada al río.
El caudal del canal de San Cristóbal es fundamental para 22 ejidos que inician la siembra de frijol, sorgo y maíz en febrero. Este canal provee el agua necesaria para el riego de hasta 4,000 hectáreas en el distrito. Amadeo Hernández, otro líder del movimiento “No al Acueducto Solís-León”, explicó que los montículos de arena y piedra instalados para obstruir el canal hubieran dejado sin suministro a ejidos como El Solís, Valle Cuauhtémoc, Agua Caliente y Chupícuaro.
Campesinos de los municipios que componen el módulo de riego 11 se organizan por turnos para apoyar diariamente en las labores de limpieza y desazolve del canal. Jorge Ruiz, campesino de la comunidad de El Solís, enfatizó su determinación: “Seguimos en pie de lucha, este es uno de los canales principales para todas las parcelas.” Expresó su deseo de que los diputados que amenazan con investigarlos visiten la zona para constatar la situación.
La Secretaría del Agua y Medio Ambiente de Guanajuato no ha emitido postura alguna sobre el tema ni ha aclarado las posibles afectaciones que la remoción de terraplenes podría generar al proyecto del Acueducto Solís-León, a pesar de las solicitudes de información. Saúl Rosales, otro agricultor, lamentó las acciones de “antiguos líderes” que considera se hicieron “por debajito”, pero reafirmó el compromiso de limpiar el canal para asegurar el agua de sus tierras.
El proyecto del Acueducto Solís-León, impulsado por autoridades federales y estatales, busca transportar agua desde la presa de El Solís hasta la zona metropolitana de León. Sin embargo, ha enfrentado resistencia por parte de comunidades agrícolas que ven amenazado su acceso al agua, esencial para su subsistencia y actividad económica. La construcción de terraplenes y la instalación de tuberías por parte de la Sedena han sido interpretadas por los agricultores como un intento de desviar recursos hídricos sin consulta previa.
