El gobierno firmó un convenio para destinar un porcentaje del salario militar ante la crisis del sistema de salud institucional, generando inquietud entre los uniformados.
Desde las Fuerzas Armadas se ha establecido un nuevo esquema de financiamiento para hacer frente a la grave situación financiera del Instituto de Obra Social Militar (IOSFA). La firma de un convenio marco busca implementar un mecanismo mediante el cual se aportará un 2% de la masa salarial del personal activo, con el objetivo de mejorar la asistencia sanitaria y cubrir déficits históricos en el sistema de salud institucional. Aunque el acuerdo no especifica claramente el origen de estos fondos, la medida ha generado preocupación entre los integrantes militares, quienes temen que se les retire parte de su salario. La crisis de IOSFA refleja una situación compleja, agravada en meses recientes por solicitudes de préstamos millonarios y la firma de contratos con empresas vinculadas a escándalos de corrupción. La medida también se suma a las dificultades que enfrentan las fuerzas en términos de salarios, que han sido reducidos en comparación con otros cuerpos de seguridad, profundizando el malestar en el sector. Analistas destacan que estas acciones revelan la necesidad de una reestructura sistemática y transparente para garantizar la salud y el bienestar del personal militar en el contexto actual.
