Autoridades aseguran evidencia en un taller mecánico que conecta a los sospechosos con la desaparición de Kimberly Moya, mientras familiares y colectivos exigen su localización con vida.
La Procuraduría General de Justicia del Estado de México (FGJEM) informó la captura de dos individuos señalados como presuntos responsables en la desaparición de Kimberly Moya, una joven de 16 años que desapareció hace once días en Naucalpan. La investigación reveló que el 2 de octubre, la adolescente fue vista caminando en la colonia San Rafael Chamapa, cuando fue abordada por uno de los sospechosos, quien la llevó a un vehículo de color gris. Desde ese momento, las autoridades iniciaron diligencias para localizarla con vida.
Durante las diligencias, se realizó un cateo en un taller mecánico donde uno de los detenidos trabaja como tornero. En el lugar, se localizaron botas de color café con manchas hemáticas que, tras análisis forenses y estudios genéticos, se determinaron comoprobablemente pertenecer a la víctima. La evidencia genética coincidió con muestras de los padres de Kimberly, reforzando la hipótesis de su implicación en los hechos.
Además, se revisaron cámaras de seguridad en las cercanías del lugar de desaparición, donde se detectó la presencia continua del vehículo involucrado. Se descartan, por ahora, grabaciones que muestren a Kimberly después de su salida del café internet, donde fue vista por última vez. La Fiscalía mantiene activa la búsqueda, en coordinación con los familiares que, desde el inicio, han exigido su aparición con vida.
Por otra parte, desde las primeras horas de este lunes, familiares y colectivos en la zona bloquearon Periférico Norte en Naucalpan para exigir respuestas y mayor compromiso en la localización de Kimberly. La menor salió de su casa en la tarde del jueves, vestía pantalón gris y sudadera verde, y fue vista en cámaras de seguridad caminando hacia el lugar donde desapareció, manifestando que todavía sigue en la lista de personas desaparecidas en la región.
El caso ha generado alarma y conmoción en la comunidad, evidenciando la cantidad de casos sin resolver en la zona y la necesidad de reforzar las investigaciones y la atención a víctimas para evitar futuras tragedias.
