La detención de Edgar Rodríguez Ortiz, conocido como “El Limones”, golpea las redes de extorsión en Durango y Coahuila, en una operación coordinada entre varias instituciones.
En una operación que refuerza la estrategia nacional contra la extorsión, las autoridades detuvieron en Durango a Edgar Rodríguez Ortiz, alias “El Limones”, presunto jefe de plaza y operador financiero del grupo criminal Los Cabrera. La acción fue posible gracias a una colaboración interinstitucional que incluyó a las Secretarías de Marina, Defensa Nacional, Seguridad Pública y Ciudadana, así como a la Fiscalía General de la República.
La operación se originó tras obtener inteligencia del Centro Nacional de Investigación, que identificó actividades ilícitas en Durango y Coahuila relacionadas con amenazas a ganaderos y comerciantes. Las fuerzas policiales realizaron varios cateos en propiedades en ambas regiones, logrando la captura de varias personas y el aseguramiento de armas largas, una granada y equipo táctico.
Edgar Rodríguez es considerado el principal enlace en la región de la Laguna duranguense y coahuilense, reportan las autoridades. Se le vincula con el liderazgo de José Luis Cabrera Sarabia, conocido como “El 03” o “El 300”, una figura clave en la estructura delictiva. La operación también tangible resultados en el desmantelamiento de redes dedicadas a extorsionar a sectores económicos vulnerables, como una parte de la estrategia integral contra estos delitos.
El caso demuestra la importancia de la coordinación entre diferentes niveles de gobierno para desmantelar organizaciones criminales y reducir el impacto social de la extorsión, un flagelo que ha crecido en varias regiones del país. La detención confirma que los esfuerzos policiales y judiciales están enfocados en desmantelar las redes financieras que sostienen a estos grupos ilícitos, dejando una señal de avance en la lucha contra la inseguridad.
Como contexto adicional, la lucha contra las estructuras delictivas en la región de la Laguna ha sido prioridad en los últimos años, dado el incremento en los delitos de extorsión y amenazas dirigidas a comunidades rurales y comerciantes. La captura de figuras clave como “El Limones” refleja una estrategia diferenciada y constante para devolver la seguridad a estas áreas que, en muchas ocasiones, han sido vulnerables por la presencia de organizaciones criminales.


