La legislación busca fortalecer la supervisión, protección de derechos y calidad en centros especializados en el tratamiento de adicciones en Coahuila.
En una sesión histórica, el Congreso del Estado de Coahuila de Zaragoza aprobó de manera unánime la Ley para la Regulación de Establecimientos Privados para la Atención a las Adicciones, conocidos comúnmente como “anexos”. La nueva normativa busca dotar al estado de mecanismos claros para supervisar y registrar los centros que atienden a personas con problemas relacionados con el consumo perjudicial de sustancias psicoactivas y adicciones.
La legislación establece la creación de un órgano colegiado encargado de coordinar las acciones de dependencias estatales en áreas como salud, seguridad, justicia, derechos humanos, desarrollo social y protección civil, sin invadir competencias federales ni duplicar funciones. Este esquema institucional refuerza el respeto a los principios de legalidad, división de poderes y federalismo cooperativo, favoreciendo una atención integral y respetuosa de los derechos humanos, especialmente en la protección de niños y adolescentes.
A través de esta normativa, se garantiza que los centros operen en condiciones seguras y con altos estándares de calidad técnica, además de cumplir con los requisitos establecidos por la autoridad federal. La ley también detalla las funciones de las instituciones y las medidas necesarias para cumplir con las disposiciones jurídicas en materia de atención a las adicciones, asegurando una intervención efectiva y protegida.
Históricamente, la regulación de los anexos ha sido un tema polémico en varias regiones mexicanas, donde la falta de control ha llevado a situaciones de vulnerabilidad y abusos. Este avance en Coahuila responde a la necesidad de establecer un marco legal estatal que permita un trato humanizado, coordinado y eficiente, protegiendo los derechos de quienes enfrentan estos problemas y evitando la operación de centros sin regulación adecuada.
Este paso ocurre en un contexto nacional donde el reconocimiento y la regulación de centros especializados en adicciones es clave para mejorar la atención y reducir riesgos asociados. La experiencia en otros estados ha evidenciado que una supervisión efectiva puede disminuir riesgos de maltrato, garantizar la calidad y potenciar la recuperación. La ley de Coahuila se suma a los esfuerzos federales de fortalecer la protección de derechos y la regulación de estos establecimientos, promoviendo un enfoque más humano y profesional en la materia.
