Familia de Josué Guerrero Espino agradece el apoyo tras ubicar su cuerpo en un contexto de reclutamiento forzado por grupos criminales en Chihuahua.
Luego de una búsqueda que duró cuatro meses, la familia de Josué Guerrero Espino, un adolescente de 17 años, informó sobre su fallecimiento tras ser localizado sin vida en la región de Guachochi, Chihuahua. La desaparición del joven ocurrió tras que viajara desde Guachochi hacia Aldama, sin mantener comunicación con sus familiares, lo que generó una intensa movilización comunitaria y policial. La noticia de su hallazgo traspasó el aspecto emocional, revelando un oscuro vínculo con actividades delictivas en la zona. Era conocido que Josué fue evidenciado en un video sometido por presuntos integrantes de un grupo criminal, quienes lo forzaron a colaborar en tareas de reclutamiento en la región. En las imágenes, el joven aparece con las manos atadas y la vista cubierta con cinta adhesiva, señales de su involucramiento involuntario en un contexto de violencia organizada. Además, se sabe que fue contratado junto con un amigo menor de edad para actuar como “puntos” en Aldama, lo que refleja la preocupante presencia de menores en actividades ilícitas en la zona. En la actualidad, sus seres queridos preparan el velatorio en una funeraria local y agradecen a la comunidad y las autoridades que participaron en la búsqueda. La triste situación pone de relieve los riesgos que enfrentan los adolescentes en regiones contaminadas por el crimen organizado, donde la violencia y la manipulación afectan incluso a las generaciones más vulnerables.
