Expertos destacan la persistencia de actos de corrupción y la necesidad de fortalecer la ética en la educación para enfrentar la problemática a largo plazo.
En un contexto donde la lucha contra la corrupción en México enfrenta serios desafíos, expertos subrayan que las acciones de diversos casos recientes, como Segalmex y el huachicol fiscal, evidencian una problemática persistente que requiere una atención más efectiva. En un conversatorio realizado en Chihuahua con motivo del Día Internacional contra la Corrupción, profesionales del sector público y la justicia reafirmaron la baja percepción de transparencia en la nación, que actualmente sitúa a México en la posición 140 de 180 países, según el Índice de Percepción de Corrupción de Transparencia Internacional.
Este evento, organizado por la Fiscalía General del Estado en conjunto con el Instituto Chihuahuense para la Transparencia y Acceso a la Información Pública y el Tribunal Estatal Electoral, reunió a destacados funcionarios y expertos en ética y justicia para analizar el estado del combate a la corrupción. Durante la discusión, se resaltó que, aunque existen instituciones encargadas de garantizar la transparencia, la percepción ciudadana sigue siendo negativa, con un 80 por ciento de la población considerando que los esfuerzos contra la corrupción son insuficientes.
El Coordinador del Ichitaip, Sergio Rafael Facio Guzmán, advirtió que casos específicos no solo no se abordan adecuadamente, sino que también pareciera que se les busca esconder para evitar su conocimiento público, visualizando estas acciones como una forma de simulación por parte del gobierno federal. Además, hizo un llamado a fortalecer la cultura ética desde las etapas educativas tempranas, con el fin de sembrar valores que prevengan la corrupción en el largo plazo, y así promover una sociedad más transparente y responsable.
Cabe contextualizar que, en los últimos años, México ha enfrentado múltiples desafíos en materia de corrupción, que se reflejan en escándalos de altos niveles de impunidad y en la apatía ciudadana hacia las acciones gubernamentales. La apuesta por la educación en ética forma parte de estrategias a largo plazo que buscan transformar la percepción social y reducir la corrupción sistémica.
