Chihuahua, Chihuahua. – Decenas de familias rarámuris y de otras etnias fueron forzadas a abandonar sus hogares en la comunidad de Santa Rosalía de Carrizal, en el municipio de Guadalupe y Calvo, durante la Nochebuena. Los testimonios de los desplazados relatan que hombres armados irrumpieron en sus domicilios, instándoles a marcharse para evitar un derramamiento de sangre.
Los hechos ocurrieron la noche del 24 de diciembre, cuando las familias se preparaban para la cena navideña. Fueron alertadas por los agresores de que debían retirarse de sus viviendas bajo la advertencia de que no deseaban “matar a gente inocente”. La mayoría de los desplazados han buscado refugio en la localidad de Atascaderos y sus alrededores, donde solicitan apoyo humanitario para hacer frente al frío y la escasez de alimentos.
Las familias desplazadas requieren con urgencia ropa de invierno, alimentos no perecederos, artículos de higiene personal y cobijas. La mayoría salió apresuradamente, sin tiempo de llevar consigo pertenencias, incluso algunos niños tuvieron que ser calzados de urgencia antes de emprender la huida.
Los testimonios recabados describen el shock y la tristeza de las familias al tener que abandonar sus hogares, dejando atrás sus preparativos para la cena y sus pertenencias. La llegada de los desplazados a Atascaderos generó una ola de solidaridad entre los habitantes locales, quienes han intentado brindarles apoyo a pesar de las dificultades.
La Fiscalía General del Estado (FGE) respondió a las consultas sobre el hecho hasta el 27 de diciembre, señalando que atendieron un reporte sobre familias desplazadas por “rumores” de la presencia de hombres armados. Según la versión oficial, elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) acudieron a Santa Rosalía de Carrizal el 25 de diciembre y entrevistaron a una persona que refirió haber escuchado detonaciones el 23 de diciembre y “rumores” de la llegada de gente armada el día 24. La FGE asegura que la mayoría de las familias decidieron irse por miedo, sin que hubiera confirmación de la presencia de grupos armados, y que se encontraban realizando operativos para descartar riesgos.
Santa Rosalía de Carrizal se ubica en una zona serrana del municipio de Guadalupe y Calvo, colindante con Badiraguato, Sinaloa, y forma parte del conocido “Triángulo Dorado”. Esta región ha sido históricamente escenario de disputas entre grupos delictivos.
El desplazamiento forzado en esta área se ha intensificado desde junio de 2021. Adicionalmente, se ha documentado un incremento en la llegada de familias desplazadas provenientes de la sierra de Badiraguato, Sinaloa, a Atascaderos y localidades aledañas. Estas familias huyeron de enfrentamientos y de la disputa territorial entre grupos criminales, específicamente entre facciones de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y la familia Zambada.
Las organizaciones criminales, incluyendo al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) aliado con La Línea, brazo armado del cártel de Juárez, han ejercido control en la región. La violencia se ha extendido a diversos municipios serranos de Chihuahua y Sinaloa, provocando una crisis humanitaria y un aumento en el número de personas desplazadas internas.
Las autoridades estatales y federales han detectado este incremento de desplazamiento a partir de octubre, con familias que llegan sin ropa, cobijas ni alimentos. La comunidad de Santa Rosalía se suma así a decenas de otras comunidades afectadas por la violencia y el desplazamiento en la región de Guadalupe y Calvo desde 2021.
