Ciudad Juárez, Chihuahua. – El Memorial Permanente de Personas Desaparecidas Memoria Viva, ubicado en el Parque Borunda de Ciudad Juárez, sumará cinco nuevas obras artísticas el próximo 23 de enero. Estos murales, dedicados a personas desaparecidas y creados en colaboración con sus familias, buscan mantener viva su memoria y ser un espacio de exigencia de verdad y justicia.
Las nuevas obras rinden homenaje a Juan Antonio Campos Gutiérrez, Mauricio Maese Acosta, Alfonso Guadián Hernández, Raymundo Iván Álvarez Ortega, y Jorge Ernesto Alanís Roque. Este último es recordado por su familia a través de un mural que plasma sus gustos y aficiones, más allá de los datos oficiales de su desaparición hace una década.
Ana Alanís Roque, hermana de Jorge Ernesto, relató el proceso de creación del mural que busca reconstruir la personalidad de su hermano. “Él se quitaba el pan de la boca por ayudar a la gente”, recuerda Ana, destacando la generosidad de Jorge Ernesto. La cédula de búsqueda lo describe de forma física, pero el retrato familiar lo presenta sonriente, rodeado de símbolos que evocan su esencia.
El Memorial Memoria Viva, que ha sido resignificado por las familias como un lugar de memoria y exigencia desde 2021, se ha convertido en un sitio emblemático. Actualmente, cuenta con obras en honor a diversas personas desaparecidas, incluyendo aquellas creadas por padres buscadores y madres que continúan la lucha, como Luz del Carmen Flores Ramos, quien falleció recientemente.
Ana Alanís compartió la frustración ante la falta de avances en la búsqueda de su hermano por parte de las autoridades, señalando que la carga de la investigación recae en las familias. Pertenece al colectivo Familias Unidas por la Verdad y la Justicia, desde donde participa activamente en capacitaciones, rastreos y manifestaciones.
La artista juarense Ana Infante, quien coordina la creación de los murales desde 2024, explicó la metodología de arteterapia empleada. El proceso, basado en la “escucha activa y el cultivo de la memoria”, involucra a las familias en la construcción de una “semilla” que representa al ser querido desaparecido, la cual se traduce en una composición visual única para cada obra.
“No deja de ser impactante, porque cada historia tiene sus particularidades. Cada historia es diferente”, afirmó Infante. Los nuevos murales son financiados por el Fondo Transborder y cuentan con el acompañamiento del Centro de Derechos Humanos Paso del Norte y académicos.
La artista expresó su deseo de reincorporar la realidad aumentada en futuros murales para enriquecer la experiencia de los visitantes y anunció la previsión de instalar más obras, ampliando así el espacio de memoria y exigencia.
