Productores y políticos advierten sobre el impacto de una reforma legislativa que limita concesiones y agrava la sequía en la región.
En Chihuahua, la comunidad agrícola expresa preocupación ante una reciente reforma legal que podría afectar directamente el uso de concesiones en el sector. La modificación, que convierte las concesiones en licencias temporales y elimina la transmisión entre particulares, ha sido interpretada como un riesgo para la seguridad hídrica y la continuidad de las actividades agrícolas en la entidad. La región, sometida a una severa sequía en los últimos años, depende en gran medida de permisos para el aprovechamiento de recursos hídricos tanto para el uso agrícola como doméstico. La falta de respaldo estatal y las restricciones en los subsidios de tarifas agrícolas han incrementado las dificultades de los productores locales, quienes temen que estas nuevas regulaciones puedan agravar aún más la crisis. Para abordar estos temas, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) organiza un foro de diálogo en Chihuahua, previsto para la próxima semana, con participación de legisladores y representantes del sector agrícola, en un esfuerzo por buscar soluciones que salvaguarden los derechos de los agricultores y la disponibilidad de recursos hídricos ante los desafíos actuales.
