Chihuahua, Chihuahua. – Una densa calima ha transformado el paisaje de la capital, consecuencia de fuertes vientos que han trasladado sedimentos desde zonas desérticas. Este fenómeno seco se distingue de la neblina, ya que las partículas permanecen suspendidas en el aire debido a condiciones atmosféricas estables.
Las autoridades de Protección Civil y la Secretaría de Salud han emitido recomendaciones para la población, sugiriendo la reducción de actividades al aire libre, especialmente en grupos vulnerables como niños y adultos mayores. La exposición al polvo en suspensión puede causar irritaciones respiratorias y oculares, por lo cual se aconseja mantener cerradas puertas y ventanas y usar cubrebocas en traslados esenciales.
Expertos en meteorología explican que la baja humedad y las corrientes de aire han favorecido la persistencia de las partículas contaminantes sobre la región. Aunque se prevé una mejora en las condiciones meteorológicas conforme disminuyan las ráfagas de viento, se continúa con el monitoreo de los niveles de contaminación para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Los reportes de la ciudadanía indican una sensación de sequedad intensa que ha mantenido en alerta a los servicios de emergencia debido a posibles crisis asmáticas o alergias provocadas por la calima. Una vez que el sistema de alta presión se desplace, se espera que las condiciones regresen a la normalidad, permitiendo la dispersión de este polvo que ha cubierto temporalmente a la ciudad.

