Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. – La reciente publicación de la narconómina de “El Mencho” ha generado un intenso debate en Chiapas, al señalar a la Policía Estatal Fuerza de Reacción Inmediata Pakal y a su titular, Óscar Aparicio Avendaño, en relación con un monto de 100 mil pesos en la lista. Este hecho crea una sombra sobre la eficacia de las agencias de seguridad en el estado.
La controversia surge a partir de la difusión de la imagen que vincula a Aparicio Avendaño con el crimen organizado. Aunque no se ha confirmado su involucramiento, la existencia de la narconómina plantea serias preguntas sobre la integridad del gobierno chiapaneco y la capacidad de su aparato de seguridad para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.
El Fiscal General de Chiapas ha informado que ya se están llevando a cabo investigaciones para evaluar si hay vínculos entre Aparicio y el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). A pesar de la grave acusación, Aparicio ha solicitado que se realicen indagaciones exhaustivas, afirmando que está a disposición de las autoridades y no tiene nada que ocultar.
Aparicio expresó en sus redes sociales su deseo de que cualquier sospecha sea investigada con rigor y apegada a la ley. Este episodio se añade a la creciente preocupación sobre la relación entre las fuerzas del orden y el crimen organizado en México, donde la transparencia en las instituciones es crucial para la confianza pública.
Los próximos pasos dependerán de los resultados de la investigación. La sociedad chiapaneca y las autoridades estatales mantendrán una atención rigurosa para asegurar que la justicia se aplique, y que se reevalúe la estrategia de seguridad en el estado.

