Maura Monti, la primera Batichica mexicana, rompió esquemas de género en el cine y renovó su compromiso social tras una carrera llena de cambios radicales.
Maura Monti, conocida por su papel icónico en la película La mujer murciélago, transformó su carrera en el cine mexicano en la década de 1960 y principios de los 70. Desde sus inicios como modelo y actriz en filmes llenos de acción y aventura, su personaje de heroína en bikini y antifaz desafió los estereotipos tradicionales de género y se convirtió en un símbolo de empoderamiento femenino en su tiempo. Sin embargo, Monti decidió abandonar la popularidad en el cine para enfocarse en su vida personal y en causas sociales en Chiapas, donde vivió la rebelión zapatista y dedicó su tiempo a la escritura, la docencia y la ayuda a comunidades indígenas. Su figura trasciende el entretenimiento, ya que su legado refleja una mujer que rompió moldes y reevaluó sus prioridades, dada su posterior incursión en la literatura y el activismo social. La restauración de su obra y su reevaluación en el contexto del feminismo actual consolidan su impacto como pionera en una historia cinematográfica y social de México.
