Tapachula, Chiapas. – Un violento enfrentamiento ocurrió entre migrantes cubanos y funcionarios municipales en el Parque Miguel Hidalgo, resultando en al menos cuatro personas lesionadas. El incidente ha producido una fuerte indignación tanto en la comunidad migrante como entre defensores de derechos humanos.
Los migrantes, muchos de ellos recién deportados desde Estados Unidos, se encontraban en el parque vendiendo café o cargando sus teléfonos móviles tras una dura travesía. Algunos contaban con permisos temporales, sin embargo, esto no evitó el uso de la fuerza por parte del personal municipal al intentar desconectar sus dispositivos de las tomas eléctricas.
Testigos documentaron cómo un hombre de aproximadamente 60 años fue sometido a golpes mientras otros gritaron “¡discriminación!” al ver cómo un cubano de 70 años era agredido. La situación se tornó tensa cuando funcionarios del programa Centinela pidieron a los migrantes desconectar sus celulares, desencadenando el enfrentamiento.
Eduardo Tosco, uno de los involucrados, señaló que no hubo provocación de su parte y denunció la violencia de los funcionarios. Este testimonio contradice las versiones oficiales que intentan justificar la actuación de las autoridades.
Activistas han denunciado una creciente criminalización de los migrantes en Tapachula, demandando un respeto por los derechos humanos. La descalificación de los migrantes como “personas enfermas mentales” por parte de autoridades municipales ha suscitado duras críticas, incrementando la tensión en la ya agobiada comunidad migrante.
Tapachula se ha convertido en un punto crítico para miles de cubanos que enfrentan un limbo migratorio, expuestos a abusos en su intento por encontrar mejores oportunidades. Con cerca de 8,000 cubanos llegando recientemente a esta región, las imágenes del desalojo reflejan la dura realidad de quienes huyen de la isla en busca de un futuro más prometedor.

