Ciudad de México, México. – En los últimos 20 años, la soltería ha visto un aumento notable en México, donde el 33% de la población elige vivir sin pareja. Según las estadísticas del Inegi, la proporción de personas casadas ha caído del 47.6% en 2005 al 36.3% en la actualidad, evidenciando un cambio significativo en las preferencias de relación.
El informe también revela que, a pesar del descenso en los matrimonios, la unión libre y la soltería se han vuelto cada vez más comunes entre las generaciones más jóvenes. Esto sucede en un contexto donde, si bien la vida en pareja ofrece ventajas emocionales, se observa un crecimiento en las tasas de separaciones y divorcios que refleja la dinámica cambiante de las familias. Un aspecto relevante que destaca el estudio de Inegi es la falta de planificación financiera en parejas. Solo el 1% de la población vincula sus metas de ahorro con su pareja. Esto implica un reto, ya que el dinero tiene un papel importante en el bienestar de una relación. Leonardo Castillo, experto en finanzas, menciona que los aportes a largo plazo son críticos para asegurar el futuro financiero de una pareja.
Los resultados también evidencian patrones de comportamiento distintos entre hombres y mujeres respecto a gastos relacionados con compromisos románticos. Un 54% de los hombres considera estos gastos como objetivos de corto plazo, mientras que el 44% de las mujeres planifica estos objetivos en periodos de 13 a 60 meses. Esta tendencia se observa con mayor frecuencia en estados como Nuevo León, Jalisco, y la Ciudad de México, donde la edad promedio de las personas que ahorran para eventos románticos es de 30 años.
A pesar de que los mexicanos valoran la felicidad en pareja, muestran reticencia a formalizar sus vínculos y unir sus finanzas. En este contexto, las dinámicas sociales y emocionales continúan evolucionando, revelando nuevos patrones de convivencia y relaciones en el país.

