Ciudad de México. – La iniciativa de reforma electoral que está impulsando el gobierno ha generado preocupación por su falta de transparencia. Aunque se anunció una “auscultación ciudadana” en octubre pasado, los foros realizados resultaron poco efectivos y el debate ha continuado en privado, sin la participación de otros actores políticos.
El gobierno, liderado por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ha evitado abrir el diálogo sobre esta importante reforma. Expertos y analistas señalan que una discusión pública sería esencial para fortalecer la democracia y asegurar una política inclusiva. Sin embargo, las autoridades han optado por mantener la deliberación en la penumbra, favoreciendo una postura unilateral.
Desde 2022, han surgido indicios de los cambios que se buscan implementar, aunque la iniciativa formal aún no se ha presentado. Los intentos previos de reforma, incluido el fallido “Plan A”, revelan la intención de modificar profundamente las estructuras electorales, aumentando el control del ejecutivo sobre los procesos comiciales.
Las recientes elecciones judiciales en México han evidenciado problemas estructurales en el sistema electoral. Condiciones mínimas para una elección libre no se cumplieron, políticas de financiamiento inadecuadas y desigualdades sociales impactaron el proceso, afectando la credibilidad de los resultados. En este contexto, es crucial reflexionar sobre estos desafíos.
Un seminario promovido por instituciones académicas busca abrir un espacio para el análisis y discusión sobre las reglas del juego democrático. Esta iniciativa invita a la ciudadanía a participar en la construcción de un proceso electoral más transparente y equitativo.

