Ciudad de México. – Este martes, las Comisiones del Senado de la República recibirán al secretario Marath Bolaños para discutir la reforma a la jornada laboral de 40 horas. Los sindicatos más representativos del país han organizado movilizaciones en rechazo a esta iniciativa.
Los líderes sindicales, incluidos la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), critican la propuesta por perpetuar el modelo de seis días de trabajo por uno de descanso. Esta estructura, según los sindicatos, no avanza hacia el objetivo de una jornada laboral más justa y moderna.
Las organizaciones afirman que el mantenimiento de este esquema de trabajo es un retroceso. Argumentan que el rediseño propuesto para las horas extraordinarias incentivará la normalización de jornadas extendidas. Además, indican que, aunque se prohíbe la reducción salarial, el uso excesivo de horas extras podría afectar los ingresos netos de los trabajadores.
Marath Bolaños, quien ha enfrentado cuestionamientos sobre su propuesta, indicó que la implementación gradual de la jornada de 40 horas comenzaría en 2027 y se completaría en 2030. Sin embargo, los sindicatos advierten que este enfoque no considera el contexto actual de la “uberización” del trabajo en México, que afecta la estabilidad laboral.
Las centrales obreras insisten en que cualquier cambio significativo en el régimen laboral debe incluir la participación activa de los trabajadores. La situación se mantiene tensa mientras los senadores evalúan la reforma ante la presión de la boica sindical y los abarrotados recintos parlamentarios.

