El Congresista
CDMX

Persisten Castigos Violentos en la Crianza Infantil Pese a Normativas

El 63% de niños en México sufren disciplina violenta, perpetuando mitos en la crianza infantil, alerta UNICEF.

Por Redacción2 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

UNICEF revela que 63% de niños sufren disciplina violenta, perpetuando mitos educativos.

Ciudad de México. El 63% de niñas y niños de entre 1 y 14 años en México experimentan al menos una forma de disciplina violenta, según datos del UNICEF, evidenciando la persistencia de prácticas autoritarias en la crianza a pesar de los avances normativos y la conciencia social. Estos métodos, que incluyen castigos, regaños y humillaciones, continúan vigentes en pleno siglo XXI, desafiando la noción de que son prácticas del pasado.

La violencia disciplinaria tiende a intensificarse con la edad de los menores, observándose una correlación entre la severidad de los castigos físicos y el crecimiento de los niños. Las agresiones psicológicas y otros tipos de castigo físico afectan de manera predominante a niños de entre 3 y 9 años. Estas prácticas se justifican a menudo a través de mitos transmitidos generacionalmente, que las confunden con métodos educativos efectivos.

El UNICEF, en colaboración con especialistas, ha buscado desmitificar la educación y la crianza, promoviendo un cambio de paradigma desde métodos autoritarios hacia enfoques respetuosos de la dignidad humana. Estos últimos fomentan la seguridad y la confianza, elementos cruciales para el aprendizaje. Se desmienten mitos como la efectividad de la “nalgada a tiempo” o “la letra con sangre entra”, enfatizando que la disciplina debe basarse en el respeto a los derechos y necesidades infantiles.

La disciplina, entendida como la enseñanza al discípulo, no se logra mediante golpes o métodos atemorizantes. Estos solo inhiben temporalmente comportamientos por miedo. La crianza efectiva requiere guiar la conducta infantil, y conforme los niños crecen, el diálogo y la reflexión sobre las consecuencias de sus actos se vuelven herramientas fundamentales. La educación en valores y la capacidad de análisis son pilares para el desarrollo integral.

La tradición ha perpetuado la idea de que ciertos castigos físicos son necesarios para que los niños comprendan las consecuencias de sus malas acciones. Sin embargo, los expertos señalan que golpes y métodos humillantes son violaciones a los derechos de la infancia y provocan confusión y miedo. Las consecuencias negativas de las acciones inadecuadas surgirán de manera natural, y el rol del adulto es ayudar a identificarlas, reflexionar sobre ellas y facilitar el aprendizaje significativo.

El desafío actual reside en la implementación efectiva de políticas y programas de crianza positiva que lleguen a todos los hogares. La información veraz y la educación de padres y cuidadores son herramientas esenciales para erradicar la violencia en la crianza y asegurar un desarrollo pleno y seguro para la niñez mexicana.

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota