El volumen de operaciones con débito y crédito supera los 10,600 millones, con un monto cercano a los 6.2 billones de pesos.
Ciudad de México. El uso de tarjetas de débito y crédito en México experimenta un crecimiento sostenido, registrando un aumento del 18.4% en el volumen de operaciones y del 12.0% en el monto real en el último año, según el Informe Anual de Cumplimiento de la Ley para la Transparencia y Ordenamiento de los Servicios Financieros del Banco de México (Banxico). Entre el 1 de julio de 2024 y el 30 de junio de 2025, se realizaron 10,622 millones de transacciones con un valor aproximado de 6.2 billones de pesos.
Este incremento consolida a las tarjetas como una herramienta fundamental para los pagos cotidianos, evidenciando una transformación en los hábitos financieros de la población. El análisis del Banco de México detalla que el mayor dinamismo se observa en el volumen de operaciones, lo que sugiere una mayor frecuencia de uso para gastos de menor valor. El monto promedio por operación ha disminuido de 903 pesos en 2015 a 580 pesos en 2025, indicando que las tarjetas ya no se limitan a compras de gran cuantía, sino que cubren gastos diarios en alimentos, transporte y servicios.
La tendencia alcista del uso de tarjeta no es reciente, sino que se ha mantenido a lo largo de la última década. De acuerdo con el informe, entre 2015 y 2025, las operaciones a través de Terminales Punto de Venta (TPV) crecieron un promedio anual del 16.9% en volumen y 11.8% en monto real. Este avance constante se atribuye a la expansión de la infraestructura financiera, una mayor aceptación en comercios y una creciente familiaridad de los usuarios con los pagos electrónicos.
El repunte más significativo en el uso de tarjetas se registró a partir de 2021, tras la etapa más crítica de la pandemia de COVID-19. La necesidad de minimizar el contacto físico y la acelerada digitalización de comercios y servicios impulsaron notablemente las transacciones. Las cifras del Banco de México muestran una duplicación de las transacciones en solo cuatro años, pasando de 4,402 millones en 2021 a 10,662 millones en 2025, con un incremento proporcional en el monto total.
A pesar de este crecimiento, el efectivo aún conserva su predominio como método de pago en México. Factores como la informalidad económica, preferencias culturales arraigadas y el acceso limitado a servicios financieros en ciertas regiones continúan siendo barreras para una adopción total de los medios electrónicos. No obstante, la trayectoria ascendente y sólida de los pagos con tarjeta sugiere un avance gradual hacia una economía más digitalizada, respaldada por una mayor confianza en el sistema financiero y mejoras tecnológicas.
