Ciudad de México, CDMX. – La reciente participación de los diputados Raúl Torres y Tania Larios en la CPAC en Estados Unidos generó un fuerte rechazo en el oficialismo. A raíz de este viaje, Morena aprobó un acuerdo que establece directrices para restringir “el uso de la investidura legislativa en eventos que promuevan discursos de odio, discriminación o xenofobia”.
El viaje de Torres y Larios fue realizado para asistir a una cumbre de la ultraderecha mundial, donde denunciaron presuntos vínculos entre el gobierno mexicano y el crimen organizado. Durante su recorrido por Washington, ambos políticos expresaron su preocupación por la situación en México y sus lazos con actividades delictivas, utilizando un video para comunicar su mensaje.
Este evento ha sido catalogado por miembros de Morena como uno de los más conservadores de la política regional. La vicecoordinadora del grupo parlamentario, Brenda Ruiz, criticó la decisión de sus colegas de acudir a un evento vinculado a figuras como Tom Homan, exdirector del ICE, destacado por su postura dura hacia la migración. Ruiz manifestó que era un acto de vergüenza validar discursos que agravan la situación de los migrantes.
En medios de esta controversia, el vocero de Morena, Paulo García, cuestionó la credibilidad de Torres y Larios. Resaltó que las acusaciones de nexos con el crimen organizado son incompatibles con su asociación con el exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, que enfrenta procesos legales. García argumentó que Cabeza de Vaca no representa a migrantes, sino a un fugitivo.
Consecuentemente, el acuerdo aprobado por Morena instruye a la Jucopo a desarrollar lineamientos que restrinjan estas actividades y solicite informes al PAN y al PRI sobre posibles vínculos con organizaciones que promueven discursos perjudiciales hacia la comunidad latina y mexicana. La medida reflejará un enfoque más riguroso sobre la participación de funcionarios en el extranjero.

