Ciudad de México. – El gobierno de México decidió sostener el controvertido programa de médicos cubanos, a pesar de la presión de Estados Unidos y críticas de otros países. Este acuerdo bilateral se ha mantenido como respuesta a las carencias del sistema de salud local.
La presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó que la colaboración médica es necesaria para atender zonas con escasez de especialistas. Desde el inicio de la pandemia, más de 24,000 profesionales cubanos han sido enviados a diferentes naciones para brindar apoyo sanitario, y México ha beneficiado de esta ayuda en un contexto de crisis sanitaria.
Alicia*, una médica cubana que participó en el programa, expuso las duras condiciones laborales a las que se sometieron muchos de los profesionales. Denunció que cerca del 75% de su salario era retenido por el Estado cubano y que su libertad de movimiento estaba severamente restringida, lo que llevó a muchos a abandonar sus puestos.
El gobierno mexicano continuó defendiendo el acuerdo, asegurando que se les brindan salarios adecuados y condiciones laborales dignas a los médicos. La Embajada de México en Estados Unidos reforzó esta postura al destacar que estos profesionales reciben el mismo trato que los empleados mexicanos, conforme a la legislación nacional.
El programa de médicos cubanos se sostiene en un contexto complicado para la isla, que enfrenta crisis económicas y energéticas. La situación se complica con las sanciones impuestas por el gobierno de Donald Trump, que han restringido severamente las fuentes de financiamiento de Cuba y aumentado el interés en mantener la colaboración internacional.

