Ciudad de México. – María Estela Ríos González, nueva Consejera Jurídica de la Presidencia, desató controversia tras sus comentarios sobre la violencia de género, donde insinuó que los nacidos por fertilización in vitro podrían no formar parte de la familia tradicional. Esta afirmación ha sido calificada como una “barbaridad jurídica y humana”.
Desde su nombramiento el 2 de septiembre de 2021, Ríos González ha sido vista como una figura leal al presidente Andrés Manuel López Obrador. Se le adjudican vínculos estrechos con el exconsejero Julio Scherer Ibarra y el presidente de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar. Ambos han jugado un papel crucial en las decisiones políticas y jurídicas del actual gobierno.
El presidente López Obrador presentó recientemente iniciativas para reformar el Poder Judicial, lo que ha generado especulaciones sobre su intención de controlar aún más esta área. La designación de Ríos González fue parte de este cambio, y sus controversiales declaraciones podrían reflejar la visión de la administración actual sobre la familia y el derecho.
Desde su elección como consejera, Ríos González ha sido objeto de críticas por su falta de claridad en temas sensibles. Su declaración sobre la familia y su vinculación a la fertilización in vitro han generado debate sobre la inclusión y los derechos de las personas. Muchos observadores se preguntan si estas posturas afectarán la percepción pública de la administración.
La Consejería Jurídica, un cargo con gran influencia, estará bajo el escrutinio durante los próximos 15 años, periodo de mandato de Ríos González. La administración de López Obrador enfrenta un reto significativo en su comunicación sobre derechos humanos y familia.

