El gobierno capitalino revisa opciones técnicas y legales para atender el inmueble dañado en Aguascalientes 12, en medio de disputas vecinales y procesos judiciales.
Las autoridades de la Ciudad de México continúan analizando la viabilidad de rehabilitar un edificio afectado en la colonia Roma Sur, como parte de los esfuerzos por fortalecer la seguridad estructural tras el sismo de 2017. La evaluación se centra en obtener dictámenes técnicos confiables, incluyendo revisiones de instituciones académicas especializadas e ingenierías certificadas, con el objetivo de garantizar decisiones fundamentadas y seguras para los residentes y la comunidad.
Este inmueble, conocido como Aguascalientes 12, ha permanecido en estado de daño estructural desde el evento sísmico, y su resolución se ha visto retrasada por una disputa legal entre los vecinos. Algunos residentes defienden la demolición y reconstrucción del edificio, mientras que otros abogan por una rehabilitación que preserve la estructura original. La gestión pública ha modificado su estrategia en los últimos años, pasando de la demolición a buscar una intervención que respete las decisiones judiciales y técnicas en curso.
La Secretaría de Vivienda ha aclarado que no se iniciarán obras de rehabilitación o reconstrucción hasta que concluya el proceso legal en tribunales, además de mantenerse atentos a los acuerdos entre las partes implicadas. La coordinación de los diferentes actores busca definir la opción que ofrezca mayor seguridad y confianza para las familias afectadas, considerando los antecedentes y las condiciones actuales del inmueble.
En un contexto más amplio, esta situación ejemplifica el desafío que enfrentan muchas ciudades en la recuperación post-sísmos: equilibrar la seguridad estructural, los derechos vecinales y las decisiones jurídicas, en un proceso que requiere minuciosa evaluación y transparencia para garantizar una solución sustentable y segura.
