Ciudad de México. – La crisis de las desapariciones forzadas en México se agrava, con miles de familias buscando a sus seres queridos en un entorno de creciente violencia. La presidenta Claudia Sheinbaum ha desestimado estas preocupaciones, afirmando que la población vive mejor actualmente, a pesar de las críticas.
Desde el inicio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador hasta la fecha, se han reportado más de 100,000 desaparecidos. Esta problemática no solo refleja la incapacidad gubernamental, sino también una crisis más profunda vinculada a años de violencia sistemática en el país.
Recientemente, el gobierno rechazó un informe del Comité de las Naciones Unidas que exigía acciones concretas ante las desapariciones. Organizaciones y familiares de las víctimas piden un enfoque humanitario que aborde el dolor y la incertidumbre que atraviesan, lo que refleja un grave desinterés por parte de las autoridades.
El activismo por los desaparecidos se ha intensificado, con miles de buscadores que dedican su tiempo a encontrar a sus seres queridos. Sin embargo, la respuesta oficial en torno a las políticas de búsqueda y prevención aún es limitada y, en muchos casos, ineficaz.
La situación exige que Canadá y la Comunidad Internacional presionen al gobierno mexicano para que implemente estrategias reales y efectivas para combatir la violencia y apoyar a las familias de los desaparecidos.

