Su labor altruista transforma el dolor en apoyo para adultos mayores y niños vulnerables.
Dalia Dávila ha encontrado su propósito sirviendo a quienes más lo necesitan en Tlalpan. Desde su tortillería “La Abuela”, entrega comida a adultos mayores y útiles escolares a niños, todo como homenaje a su hijo fallecido, Leonardo. Su motivación nace de la calidez que recibió durante la enfermedad de su pequeño, donde experimentó la solidaridad de otros padres y médicos.
Agradecida por el apoyo que recibió, Dalia ahora busca retribuir, creando alrededor de 100 iniciativas de ayuda. Su legado de amor ha permitido que muchos, como “sus niños” del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur, tengan acceso a educación y recursos. “A veces me dicen: ¿por qué ayudas tanto? No entienden que a mí me ayudan más”, reflexiona.

