La investigación revela que la velocidad y condiciones en la zona contribuyeron al accidente, sin daños en la vía ni fallas mecánicas en el vehículo.
En un incidente en la alcaldía Iztapalapa, una pipa que circulaba por el Puente de la Concordia volcó tras perder el control al tomar una curva. La unidad, que no presentaba fallas mecánicas aparentes, ingresó a la curva a una velocidad estimada entre 44 y 46 kilómetros por hora, de acuerdo con registros de telemetría de la empresa responsable. No se reportaron daños en la infraestructura vial ni afectaciones en el pavimento del área, y las autoridades confirmaron que no existían trabajos en la carretera en el momento del incidente.
Hasta ahora, las investigaciones están en curso, con peritajes en seguridad industrial y en las condiciones del vehículo pendientes de concluirse. Se espera que en los próximos días se tengan todos los elementos que permitan determinar las causas precisas del accidente. La fiscalía también revisa las circunstancias laborales del conductor y de la empresa operador, Grupo Tomsa, para descartar cualquier incumplimiento normativo que pudiera haber influido en la situación. La explosión generada al impactar contra el muro de contención fue provocada por la fuga de gas de la pipa, que se desprendió tras el impacto, mientras la unidad reducía su velocidad tras el vuelco.
Este incidente resalta la importancia de la vigilancia en la conducción de vehículos de carga y la revisión constante de las condiciones tanto del conductor como del estado mecánico de los vehículos, para prevenir accidentes con impactos potencialmente peligrosos en áreas urbanas concurridas.
