Ciudad de México. – La captura de ‘El Jardinero’, líder de una organización criminal, marca un cambio significativo en la estrategia de seguridad del gobierno mexicano. Este enfoque se centra en desmantelar no solo a los líderes, sino también a los eslabones medios de las estructuras criminales.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, destacó la importancia de abordar la criminalidad de manera integral. La meta es evitar la estrategia de “abatimiento del líder” que suele provocar conflictos internos y un incremento en la violencia. En este contexto, el gobierno busca implementar un desmantelamiento más completo de las organizaciones criminales.
El operativo más reciente contra ‘El Jardinero’ fue calificado como exitoso, con un despliegue de 500 elementos de fuerzas especiales. A diferencia de otros operativos, este se llevó a cabo sin intercambio de disparos, lo que representa un nuevo enfoque tático en la lucha contra el crimen organizado. Los funcionarios destacan que esta operación fue el resultado de un seguimiento exhaustivo de 19 meses.
Aunque la colaboración con Estados Unidos ha sido objeto de especulaciones, la presidenta Claudia Sheinbaum ha mostrado una disposición a alinearse con la estrategia estadounidense. Este cambio contrasta con la política de seguridad de su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien evitó confrontar a los líderes criminales de manera abierta. El giro en la estrategia de seguridad en México está tomando forma, aunque aún no se reconoce formalmente.
Este nuevo enfoque promete afectar la dinámica de los cárteles y la respuesta del gobierno ante la violencia. Las autoridades aseguran que continúan comprometidas con desmantelar las estructuras criminales, buscando un equilibrio entre la seguridad y la cooperación internacional.

