Ensenada, Baja California. – La violencia machista se ha intensificado en los primeros meses de 2026, con un aumento alarmante en los feminicidios. Hasta ahora, se registran nueve asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o exparejas, acercándose al récord histórico de casos. Sin embargo, datos de la periodista Cristina Fallarás sugieren que el número real podría llegar a 15 víctimas.
En un periodo de menos de 72 horas, se contabilizaron tres asesinatos, lo que pone de manifiesto la ineficacia de las medidas de protección existentes. De las nueve víctimas, cinco habían denunciado previamente a sus agresores, lo que subraya la falla del sistema de protección judicial y policial. Esta situación genera preocupación sobre la capacidad del Estado para garantizar la seguridad de las mujeres.
VioGén, el sistema de prevención que registra a las víctimas de violencia machista, parecía ofrecer un enfoque integral para monitorear casos de riesgo. Sin embargo, muchas mujeres, aunque alentadas a denunciar, encuentran que el sistema no responde adecuadamente a sus necesidades. Sin una evaluación precisa de los riesgos, las víctimas a menudo quedan desprotegidas.
El problema es aún más complejo debido a que muchos agresores se encuentran integrados en la sociedad y carecen de antecedentes penales. Esto permite que eviten penas privativas de libertad y que vulneren órdenes de alejamiento. Cuatro de los recientes detenidos por feminicidio en el país tenían órdenes de alejamiento que rompieron, lo que resalta la fragilidad del sistema legal.
Para abordar esta crisis es fundamental que se implemente una política efectiva que garantice la seguridad de las mujeres. Es crucial cambiar el enfoque sobre la protección y la educación en torno a la violencia machista. Debe existir un compromiso por parte de las autoridades para mejorar la atención y los recursos destinados a las víctimas. Esto incluye promover redes de apoyo y medidas que realmente enfrenten las causas de la violencia machista.

