Anaheim, California. – Las autoridades federales anunciaron la detención de 43 sospechosos de la Mexican Mafia en una operación amplia que incluye cargos por asesinato, secuestro, tráfico de drogas y extorsión, transformando a Orange County en un “paraíso del gangsterismo”.
Los arrestos se realizaron en redadas coordinadas y se prevé que otros ya detenidos enfrenten cargos federales en las próximas semanas. Los investigadores revelaron que el grupo criminal, conocido como “La Eme”, ha mantenido su control sobre el crimen en las calles desde prisión, utilizando teléfonos prohibidos y mensajería encriptada.
El fiscal adjunto de EE. UU., Bill Essayli, enfatizó la gravedad de los actos de los pandilleros, quienes representan una amenaza significativa para las comunidades. Además, subrayó la colaboración entre las autoridades federales y locales en la lucha contra el crimen organizado.
El liderazgo de la organización criminal recae en Luis “Pops” Cardenas, quien supuestamente coordinó actividades delictivas desde dentro de la prisión. Sus asociados, como Jaime “Junior” Alvarado y Karina Cesena, están acusados de llevar a cabo secuestros y gestionar operaciones de drogas, así como sitios de juegos ilegales.
La violencia se ha convertido en un elemento clave para mantener el control, evidenciado en el caso de un homicidio en un motel de Anaheim. Los miembros de la pandilla podrían enfrentar condenas de cadena perpetua o incluso la pena de muerte si son hallados culpables.
A lo largo de la investigación, las autoridades confiscaron grandes cantidades de narcóticos y armas, incluyendo casi nueve libras de fentanilo y 120 libras de metanfetamina. El seguimiento de las finanzas del grupo también fue fundamental para interrumpir sus operaciones delictivas.

